jueves, 15 de septiembre de 2011

2009 | dirección | Cada casa es un mundo | work in progress |

Como cierre del taller anual del ciclo 2009 decidimos realizar un experimento dentro de una casa. La idea era darle a lxs espectadorxs la posibilidad de visitar la intimidad de siete mujeres dentro de la casa. Cada una representaba patrones medianamente convencionales y habitaban sus  propios espacios. Dos situaciones las reunia a todas exasperadas haciendo del público un integrante más de la situación. La visita duraba 30 minutos y lxs espectadorxs recibían un reglamento que debían respetar: podían acomodarse en ciertos lugares, entrar a otros, pero debían retirarse cuando una señal en el televisor se los indicaba. Cada casa es un mundo fue el germén de la dramaturgia de "Permanente". Una experiencia más en donde Goodbye Stanislavsky encontró la deconstrucción de las maquinarias teatrales.